Ciencias de la salud

Los ojos rojos en las fotos son normales, pero si el reflejo es blanco puede ser de alerta

Los ojos rojos en las fotos son normales, pero si el reflejo es blanco puede ser de alerta

Basado en: 

Walsh Navas, S., Velóz Báez, A., García Guerrero, B., & Chaucala Bajaña, C. J. (2026). Avances en imagenología para optimizar el diagnóstico y la caracterización del retinoblastoma: Una revisión sistemática. Oncología (Ecuador), 36(1), 5–21.  https://doi.org/10.33821/838 

 

 

Fuente: Wikimedia Commons, Aerts (et al., 2006). 

Las cámaras actualmente están en nuestros smartphones y predomina la fotografía digital, donde hay más control de la luz y configuraciones predeterminadas que mejoran las fotos en muchas variables. Esto hace que sea cada vez menos probable que en las fotos que tomemos salga una en la que nuestras pupilas se vean rojizas, lo cual se sabe que es por el reflejo de la sangre de nuestra córnea que alcanza a ser captada por el lente de la cámara. 

Sé que en nuestros empolvados álbumes de fotos habrá más de una foto familiar incómoda y extraña en la que uno sale ahí todo endemoniado y en la esquina sale el caniche tres veces más endiablado, después de haberse perdido por segunda vez en su vida… épocas.  

 

Fuente: mix hecho por el autor, basado en CancerousNicolau (2024) y Rodrigues (2019). Ambas fotos con licencias que lo permiten. 

Sin embargo, las cosas cambian cuando aparece un reflejo blanco o amarillento claro en la foto y más si es en un bebé o en un niño o niña. En esos casos hay una probabilidad alta, de un 60 a 80%, según un estudio científico, de que sea retinoblastoma, el tumor maligno de los ojos que es el más frecuente en la infancia. La imagen de esta entrada es un caso; pero, otras dos no sobran para entrenarnos y poder alertar en dado caso: 

 

Fuente: (arriba) National Cancer Institute (1989); (abajo) Wikimedia Commons (s. f.). 

Pero, entonces, ¿qué pasa si no es tratado? 

De todo tipo de riesgos. El estudio publicado en Oncología, revista ecuatoriana de la Sociedad de Lucha Contra el Cáncer del Ecuador (SOLCA), menciona que el tumor puede invadir estructuras a su alrededor, como el nervio óptico, la úvea, la esclerótica y la conjuntiva. Si llega a hacer metástasis, hay casos en los que puede llegar al cerebro y a la médula espinal, menciona Sara Walsh y el resto de autores del estudio. 

¡¿Y después de haber alertado qué?! 

Al centro médico. Allá tienen que diagnosticar y caracterizar el tumor. Para hacerlo existen dos formas tradicionales: la ecografía y la resonancia magnética (RM), pero, según Walsh (y otros), hay unas limitaciones importantes. La primera porque puede no identificar tumores pequeños y es invasivo extraocularmente; la segunda, aunque es completa y efectiva, es costosa y requiere la máquina, lo que limita un diagnóstico a tiempo y la disponibilidad depende de las capacidades de los centros de salud para tenerla. 

Por eso, el artículo hace una revisión sobre técnicas nuevas o emergentes, que se han documentado en la literatura científica. Cogieron la literatura disponible en bases de datos, la procesaron, eligieron y descartaron artículos y los analizaron. Al final, descubrieron qué se está haciendo en el mundo para el diagnóstico y caracterización de la retinoblastoma. 

Los resultados 

 

Fuente: Wikimedia Commons, García-Page (2018). 

Lo primero fueron varios tipos de resonancias magnéticas especiales para ojos. Encontraron el uso de una de alta resolución que detecta el nervio óptico (que está en lo más profundo de nuestra alma/ojos), la coroidea (que es una capa del ojo con muchos vasos sanguíneos) y la parte extraescleral (que es esa parte blanca y externa del ojo); pero, aunque llegaba al nervio óptico, no era lo suficientemente profundo y daba falsos negativos.  

También, usaron una RM con un mapa que evalúa el movimiento libre o restringido de las moléculas de agua dentro de los tejidos (se llama el ADC). Este detecta el lugar y el grado del tumor y permite hacer evaluación del mismo; pero, depende de los artefactos para hacerlo y a distorsión de la imagen. 

El último RM es con un “modelo radiómico”. Similar a la primar RM de alta resolución, también se enfoca en el nervio óptico y otras variables; pero, su efectividad no está muy bien documentada y hacen falta estudios para poder dar un positivo. 

 

Fuente: Wikimedia Commons, NASA (2021). 

Las siguientes son tomografías por coherencia óptica (ignoren la estación espacial, el aparato es ese que se ve ahí en la foto (no encontré más de libre uso)). Visualización directa de la retina, seguimiento más fiel y diagnósticos tempranos de recaídas; pero, se necesita anestesia, no escanea muy bien lesiones y si hay, no se sabe si es avanzada o no con certeza. 

La otra es usando el mismo aparato, pero con una prueba de angiografía, la cual usa líquidos de contraste para poder revisar también los vasos sanguíneos. Se dilatan las pupilas, se evalúa las capacidades de los vasos sanguíneos y se pueden monitorear recaídas tumorales; pe(ee)ro, el campo de visión es limitado, no se pueden ver bien lesiones grandes y no se ven lesiones periféricas. 

La última es  a través de imágenes de flujo cardiovascular, que usan un aparata como el que sale en esta imagen y sirve para ver bien los vasos de pequeño calibre y la microcirculaciónen el tumor, lo que permite una evaluación de respuesta al tratamiento. En este, el “pero” es que no hay un índice (o cantidad o forma de medir) vascular que esté estandarizado. 

¿Qué se puede concluir? 

La revisión del artículo muestra que las resonancias magnéticas de alta resolución las más usadas. La situación siempre va a ser que para el caso de este tumor, el paciente es un infante o un bebé y que está en desarrollo. Para el caso de la tomografía, aunque se use bajo principios bioéticos de radioprotección, como el ALARA (que traduce tan bajo como sea razonablemente posible), sigue siendo estricto en su uso para situaciones clínicas certeras. 

Los métodos emergentes que están disponibles y que pueden ser usados como evidencia para una propuesta relevante, tenían pocos pacientes y casos como para sacar una conclusión robusta y la mayoría de literatura disponible era poca y no local, lo cual nos habla de la importancia de que se puedan documentar más casos que ayuden a una nueva revisión en un futuro y más en américa latina, en nuestras regiones, pues los datos, como nos dicen los autores en su estudio, son mínimos. 

  

Referencias 

Aerts, I., Lumbroso-Le Rouic, L., Gauthier-Villars, M., Brisse, H., Doz, F., & Desjardins, L. (2006). Leukocoria [Imagen]. Wikimedia Commons. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:13023_2006_Article_31_Fig1_HTML.webp  

CancerousNicolau. (2024, September 9). Bento, o poodle toy [Photograph]. Wikimedia Commons. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Bento,_o_poodle_toy.png 

García-Page Sánchez, E. (2018, 1 de octubre). Visita a la nueva resonancia magnética del Hospital de Santa Bárbara [Fotografía]. Wikimedia Commons. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Visita_a_la_nueva_resonancia_magn%C3%A9tica_del_Hospital_de_Santa_B%C3%A1rbara_(30093191607).jpg 

NASA. (2021, 12 de mayo). ISS-65 Mark Vande Hei gets his eyes checked [Fotografía]. Wikimedia Commons. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:ISS-65_Mark_Vande_Hei_gets_his_eyes_checked.jpg 

National Cancer Institute. (1989). Retinoblastoma [Fotografía]. Wikimedia Commons. https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Retinoblastoma.jpg  

Rodrigues, A. (2019, February 27). How to fix the red eye effect in photos. All About Vision. https://www.allaboutvision.com/resources/human-interest/red-eye-photo/ 

Sharma, D. K., Oma, P., & King, D. (2009, 1 de junio). Applying intelligent flow microscopy to biotechnology. BioProcess International. https://www.bioprocessintl.com/fill-finish/applying-intelligent-flow-microscopy-to-biotechnology 

Wikimedia Commons. (s. f.). Resultados de búsqueda para “retinoblastoma” [Resultados de búsqueda]. https://commons.wikimedia.org/w/index.php?search=retinoblastoma&title=Special%3AMediaSearch&type=image  

Walsh Navas, S., Velóz Báez, A., García Guerrero, B., & Chaucala Bajaña, C. J. (2026). Avances en imagenología para optimizar el diagnóstico y la caracterización del retinoblastoma: Una revisión sistemática. Oncología (Ecuador), 36(1), 5–21. https://doi.org/10.33821/838